Si estás comparando Siigo, Alegra y sistemas POS, la pregunta que estás haciendo probablemente no es la correcta. La pregunta útil no es “cuál es mejor”, sino cuál es tu problema real.
Porque estas herramientas no compiten de verdad: nacieron para resolver cosas distintas.
De dónde viene cada una
Siigo y Alegra son software contable. Nacieron para llevar la contabilidad de una empresa: cuentas por cobrar y pagar, causaciones, estados financieros, medios magnéticos. Con el tiempo agregaron un módulo POS y facturación electrónica, porque sus clientes también vendían.
Un sistema POS nace en el mostrador. Su razón de ser es que la venta salga rápida y correcta: buscar el producto, cobrar, descontar inventario, emitir la factura. La contabilidad es consecuencia, no punto de partida.
Esa diferencia de origen explica casi todo lo demás.
Qué significa en la práctica
Un software contable con módulo POS te pide pensar en términos contables incluso para vender. Un POS te pide pensar en términos de producto y venta, y hace la parte tributaria por debajo.
Para un negocio con contador, área administrativa y necesidad de estados financieros, esa lógica contable es exactamente lo que se necesita. Para un tendero que atiende su propia caja, es una capa de complejidad que no pidió.
Siigo o Alegra encajan mejor si:
- Tienes contador o llevas contabilidad formal
- Manejas cuentas por pagar y por cobrar con proveedores
- Necesitas informes contables, no solo reportes de ventas
- Tu operación tiene más de un rol: alguien vende, alguien administra
Un POS encaja mejor si:
- Tú mismo atiendes la caja
- Tu prioridad es que la venta salga rápida en hora pico
- Necesitas cumplir con la DIAN sin volverte contador
- Tu internet no es confiable
El punto que decide para muchos negocios: el internet
Esto se subestima siempre, y es el que más duele.
Siigo y Alegra son sistemas en la nube. Sin conexión, no operan. En una oficina con fibra eso no es un problema. En una tienda de barrio, en una plaza de mercado, en un restaurante donde el router se reinicia solo — sí lo es.
Y no es un problema de comodidad. Es un problema de no poder cobrar. La fila está ahí, el cliente está ahí, y el sistema no responde.
La DIAN contempla esta situación: existe la facturación en contingencia, que permite seguir vendiendo sin conexión y transmitir después. Pero para aprovecharla, tu software tiene que estar construido para funcionar offline — no basta con que la norma lo permita. Lo explicamos en detalle en qué hacer cuando el POS se queda sin internet.
Antes de elegir cualquiera de estos sistemas, la pregunta honesta es: ¿qué pasa en mi negocio los días que se cae la señal? Si la respuesta es “se para todo”, ese es tu criterio principal, por encima del precio.
Sobre el precio
Hay una trampa común aquí: comparar el plan de entrada de cada uno.
El plan más barato de un software contable suele no incluir facturación electrónica, o incluirla con un tope bajo de documentos al mes. Cuando sumas el plan que sí factura lo que realmente vendes, el número cambia.
Lo que conviene comparar es: el costo del plan que hace lo que necesitas hacer todos los días. No el de la puerta de entrada.
Y el segundo costo, el invisible: cuánto tiempo toma configurarlo y aprender a usarlo. Un sistema contable bien configurado es potente; mal configurado genera errores tributarios que salen más caros que la suscripción.
No todo negocio necesita un contador para cumplir
Esta es la confusión de fondo. Muchos negocios pequeños creen que necesitan software contable porque necesitan cumplirle a la DIAN. Son cosas distintas.
Para cumplir con la DIAN necesitas emitir factura electrónica válida. Eso lo hace cualquier software conectado al esquema de facturación electrónica de la DIAN, incluido un POS. No necesitas un plan contable para eso.
Necesitas software contable cuando tienes que llevar contabilidad — que es una obligación distinta, que depende de tu régimen y tu tamaño. Si estás en Régimen Simple con un negocio pequeño, revisa la tabla del Régimen Simple para tiendas y restaurantes antes de asumir que necesitas la herramienta más completa.
Cómo elegir en una frase
Si tu dolor es “no sé cómo va mi contabilidad”, mira Siigo o Alegra.
Si tu dolor es “se me va el tiempo en la caja, no sé qué inventario tengo y me preocupa la DIAN”, mira un POS.
Cómo lo resuelve Rosiv
Rosiv es un sistema POS colombiano hecho para tenderos, restaurantes familiares y peluquerías: negocios donde el dueño atiende su propia caja.
Vendes desde el celular, el inventario se descuenta solo y la factura electrónica DIAN sale de la misma venta — sin conceptos contables de por medio. Funciona sin internet: si se cae la señal sigues vendiendo, y todo se sincroniza cuando vuelve.
Tiene plan gratuito real para empezar, y la facturación electrónica DIAN va incluida en el plan Starter. Puedes probarlo gratis y ver si la lógica de mostrador te encaja mejor que la lógica contable.